martes, 15 de septiembre de 2009

Interludio

Durante mi tiempo de estancia en Tierra me he topado con diferentes personalidades. Uy, recordarlas a todo sería maravilloso ya que así podrían entender la gran locura que me aqueja cada día.
¿Me he enamorado? Aun no lo sé... ¿Por qué toda la gente se tiene que enamorar? y ¿qué si yo no me enamoro jamás? He sentido cosas, sí. He hecho sí algunas locuras por algunos que ni se lo merecen, pero no onda Joliwoood, emmm... en realidad este asunto social me mata. Me mata pensar que tengo que "satisfacer" a mi compañero de a lado (hablando de satisfacción-complacencia de amigos compañero, NADA SEXUAL). En fin. Las cosas en este mundo se van poniendo de cabeza cada día.
Vivimos por algo, pero aun no sé por el ¿qué?
Tengo tanto que descargar...
Prometo hacerlo diario.

jueves, 13 de agosto de 2009

Trás del océano

¿Qué puede ser tan fuerte que te haga no estar en tu lugar?

Es difícil salir de nuestro pueblo. Es difícil enfrentarte a nuevos mundos, nuevas culturas, nuevas formas de pensar y de hablar.
Mientras uno vive en "su lugar" se siente vivo y completo; y hasta cierto punto satisfecho. Siempre pensamos en lo maravilloso de esos momentos que vivíamos y que recordamos con añoranza llenos de aromas, de luces, de horas azules y en lo cómodo y familiar que nos resulta caminar en nuestro espacio. Es lindo estar en el lugar en el que crecimos.
Pero, y cuando uno sale de ahí, camina lleno de fe, amor, esperanza, gloria y ansias de encontrar nuevas experiencias y hasta aventuras. Caminamos sin voltear atrás más que de reojo sólo para llevarnos ese último cachito de lo nuestro. Salimos siempre con la esperanza de volver algún día a pisar el asfalto caliente que nos recibía todas las mañanas al salir de la casa. Ahhhh...
Bueno, estabamos en el momento en el que salimos expectantes a nuevas oportunidades llenos de sueños.
El asunto es... ¿qué pasa cuando salimos de esa tierra prometida en la que crecimos con tanto amor y la añoramos durante nuestra estadía en otro lugar, y simplemente de pronto no regresamos? No regresamos por que a pesar de que anhelamos con todo el corazón estar ahí de vuelta hay factores o situaciones que nos impiden volver.
Y entonces, todo se vuelve pesado y complicado. De un momento a otro comenzamos a sentir los pasos imposibles, esos sueños con los que salimos algún día son cada vez más lejanos, esa esperanza a pesar de que es lo último que se pierde ya no la sentimos. Todo se acaba. Pero, ¿por qué no volvemos a casa si tanto la necesitamos?